La importancia del sol y de tener unos niveles adecuados de vitamina D para nuestro organismo

Fuente: www.vanitatis.elconfidencial.com

"Debemos preocuparnos de que nuestro organismo tenga siempre niveles adecuados de vitamina D, puesto que interviene en tres procesos fundamentales relacionados con el Covid-19", explica Luis López Tallaj, experto en medicina antienvejecimiento por la Universidad de Sevilla y miembro de SEMAL (Sociedad Española de Medicina Antienvejecimiento y Longevidad).

En estos días, aunque lo pretendamos, es casi imposible obtener la cantidad de vitamina D que necesitamos a través de alimentos, la luz solar es nuestra principal fuente de este activo (aparte de los suplementos vitamínicos). Lo necesitamos, pero es perjudicial... ¿Dónde está el equilibrio? ¿Necesitamos el sol pero a la vez debemos evitar su lado negativo? ¿Cómo quedarnos solo con sus beneficios?

Life Noggin, uno de los canales divulgativos más famosos de YouTube, elaboró un vídeo en el que se nos explicaba lo que le ocurre a nuestro organismo si dejamos de exponernos al sol y, spoiler, no es nada bueno. Es en inglés pero en resumen explica que empezaremos a carecer de vitamina D, ya que la recibimos directamente del sol, y esta vitamina no solo es esencial para la integridad de los huesos, ya que nos ayuda a sintetizar el calcio; también para evitar la diabetes. Además, la luz solar también nos ayuda a mejorar nuestro estado de ánimo y a revertir el trastorno afectivo estacional (SAD, por sus siglas en inglés), mantener una tensión arterial más baja y, por lo tanto, reducir el riesgo de enfermedades del corazón.

Que el sol nos daña cuando nos exponemos de forma imprudente está claro. Afecta a las membranas celulares de la piel y altera nuestro ADN, exponiéndonos a una situación de riesgo de padecer cáncer de piel, hasta acelerar el proceso de envejecimiento ya que deshidrata la piel haciendo que esta se vuelva más seca, fomentando la aparición de manchas y arrugas, mucho más finas y profundas que son casi imposibles de quitar.

La clave está en el sentido común y en aprender a utilizar el fotoprotector, cómo controlar bien a qué horas no es recomendable asomarnos en nuestra terraza. Y este sentido común recopila todos los trucos que por suerte ya conocemos. Así que para disfrutar de la luz solar, hay que aplicar una protección adecuada a nuestro tipo de piel antes de salir de casa, utilizar un sombrero para proteger nuestra cabeza y buscando sombra. Y sí, últimamente se han publicado estudios que advierten de que el uso de SPF, al bloquear la radiación UVB, teóricamente inhibe también la síntesis de vitamina D.

Pero, de todas formas, otros muchos estudios muestran que la mayoría de la gente nunca aplicamos suficiente protector ni lo renovamos tan a menudo como para que esa absorción de la vitamina D no se produzca. De todas formas, quédate con el consejo de los médicos, que también recomiendan exponerse al sol sin protección durante diez minutos al día; eso sí, en las horas más tempranas de la mañana, nunca después de las once.

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