La tesis de Francisco Amaro, de la U.GR., dirigida por el profesor Manuel Castillo, presidente del Comité Científico de SEMAL, elegida la mejor tesis del mundo por la revista 'British Journal of Sport Medicine'

Entre clase y clase, Fran responde los mensajes de felicitación de amigos y familiares. Todavía no se le ha borrado del rostro la sonrisa que se le puso, este martes, al enterarse de que había ganado el premio a la mejor tesis del mundo en el ámbito de la Medicina del Deporte. Un galardón que concede la 'British Journal of Sport Medicine', la revista científica más prestigiosa en este área del conocimiento.

“Había americanos, británicos, rusos, franceses. Investigadores de todo el mundo. ¿Quién iba a pensar que me la iban a dar a mi?”, reconoce a NIUS. Pero así fue. La tesis doctoral de este joven profesor e investigador del departamento de Fisiología de la Universidad de Granada (UGR), fue la elegida entre los 17 candidatos finalistas como la mejor de todas. Francisco Amaro-Gahete, de 29 años, se convierte así en el primer científico español que gana este prestigioso premio.

“Esto corrobora que en España también se esta haciendo investigación de mucha calidad en el ámbito de la Medicina del Deporte”, señala, orgulloso. Su tesis doctoral fue defendida en 2019 y cuenta con un total de 18 artículos científicos publicados en revistas de alto impacto. Fran, licenciado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte y estudiante de 5º curso de Medicina, la tituló así: “Exercise training increases levels of the anti-ageing Klotho protein: health-related cardiometabolic implications. The FIT-AGEING randomized controlled trial” ('El ejercicio físico aumenta los niveles de la proteína antienvejecimiento Klotho: implicaciones cardiometabólicas relacionadas con la salud. El estudio controlado aleatorizado FIT-AGEING').

Sus principales objetivos fueron estudiar la asociación de los niveles plasmáticos de proteína Klotho con la condición física, el metabolismo energético y la salud cardiometabólica, y estudiar el efecto de diferentes programas de ejercicio físico sobre estos niveles, en adultos sedentarios de mediana edad.

Lo que traducido a un lenguaje más coloquial, señala Fran, sería algo así como confirmar el importante papel que tiene el ejercicio físico en nuestra salud, sobre todo entre los 40 y 65 años, y su poder de ralentización del proceso de envejecimiento. Además, añade su estudio, un entrenamiento interválico de alta intensidad, es decir, menos tiempo de actividad pero más intenso, tiene los mismos beneficios, “o incluso más” que el ejercicio recomendado tradicionalmente, como andar cada día 60 minutos o hacer natación suave.

“Tenemos una herramienta muy potente que es el deporte. Si sabemos programarla, de forma correcta, podemos exprimirla mucho más y obtener beneficios adicionales”, insiste Fran que es consciente de la falta de sinergias, a veces, entre Ciencia del Deporte y Medicina y lo importante que es unir ambas disciplinas para evitar carencias. “Un médico no está formado en el ámbito de la actividad física y viceversa”, apunta. De ahí, algunas pautas recomendadas que no siempre son las correctas.

El ejercicio físico aumenta los niveles de la 'proteína de la juventud'

Bajo la dirección de los doctores Manuel J. Castillo y Ángel Gutiérrez del Departamento de Fisiología (Facultad de Medicina) de la UGR y del doctor Jonatan R. Ruiz del Departamento de Educación Física y Deportiva de la UGR, su tesis pone de manifiesto que la proteína Klotho es un prometedor biomarcador de longevidad y salud cardiometabólica que puede ser modulado por el ejercicio físico.

“Esta proteína se descubre hace un par de décadas en ratones. Los que no tenían el gen que la codificaba, mostraban signos asociados al envejecimiento, como menor esperanza de vida, osteoporosis u otros trastornos. Mientras que los ratones que presentaban niveles altos, vivían más y eran más saludables”, explica Fran. Durante los últimos años, la ciencia trata de comprender qué mecanismos fisiológicos regulan esta ‘proteína de la juventud’ y la tesis de Fran da un paso al frente, en este sentido.

“Somos los primeros que ponemos de manifiesto que el ejercicio físico puede considerarse un estrategia anti envejecimiento, a través de un incremento de los niveles de esta proteína”, asegura. Es decir, el deporte incrementa la proteína Klotho y, con ello, sus beneficios ‘anti-ageing’. “Tiene, por ejemplo, capacidad antioxidante, reduce los radicales libres y parámetros inflamatorios”, señala.

Como no podía ser de otra forma, el autor de la mejor tesis de Medicina del Deporte del mundo, es un apasionado de varias disciplinas. “Fitness, senderismo, ciclismo, running, baloncesto,…”, enumera. Aunque reconoce que es poco el tiempo que ha podido dedicarle con la tesis. “Desde 2013, estamos centrados en este trabajo que, al final, es una pasión. Más de 12 horas al día. "No sé lo que es un fin de semana o unas vacaciones largas”, explica. Por eso, este reconocimiento es tan importante para él y para el equipo multidisciplinar que lo respalda. “Es un premio compartido. Sin ellos, no hubiera sido posible”.

Fuente: www.niusdiario.es

Last modified on Friday, 16 April 2021 12:47
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