Thursday, 04 March 2021 16:11

Senolíticos, la intrahistoria de los fármacos que retrasan el envejecimiento celular. Entrevista al Prof. Manuel Castillo, presidente del Comité Científico de SEMAL

Fuente: www.uppers.es

Cada vez hay más científicos que consideran poco más o menos el envejecimiento como una enfermedad. Es decir, si combatimos el envejecimiento de las células, combatiremos también las enfermedades derivadas, como el cáncer, el Alzheimer, la osteoporosis, o los problemas cardiovasculares, que llegarán tarde o temprano. Ya existen fármacos que han demostrado ser capaces de prolongar la vida, el problema es que nadie los receta para el envejecimiento... todavía.

El catedrático de Fisiología de la Universidad de Granada, Manuel Castillo, se cuida. A sus 65 años mide 1,83 cm y pesa 74 kilos. Predica con el ejemplo sus cinco recetas para envejecer mejor: evitar los factores tóxicos; adoptar una actitud positiva frente a la vida; mantenerse activo física y mentalmente; comer menos, y de forma saludable; y usar suplementos e incluso fármacos que previenen las enfermedades ligadas a la edad.

Cada mañana toma Ubiquinol, omega 3, vitamina B, cinc, y cardo mariano, y ocasionalmente toma metformina en dosis bajas. "Dentro de pocos años, la utilización de fármacos y compuestos anti envejecimiento será una práctica común, incluso obligada por las autoridades sanitarias, seremos más viejos y estaremos sanos más tiempo", comenta Castillo.

"Sería bonito pensar que lo haremos por fraternidad, pero me temo que el cambio se producirá por razones económicas. Una investigación en Estados Unidos publicada en la revista Health Affairs demostró que incluso un pequeño retraso en el envejecimiento celular podría aumentar la esperanza de vida promedio en 2,2 años, reducir el período de enfermedad al final de la vida y ahorrar unos 7,1 billones de dólares en gasto sanitario durante 50 años. Quizá por eso en EEUU están en marcha varios ensayos clínicos en humanos con medicamentos anti envejecimiento", concluye el catedrático.

Para Manuel Serrano, científico en el Instituto de Investigación Biomédica de Barcelona (IRB) y uno de los mayores expertos mundiales en cáncer y envejecimiento "ahora ninguna empresa farmacéutica piensa en tener un fármaco antienvejecimiento. Eso no es realista. Lo que pasa es que, en todas las investigaciones se ha visto que, las enfermedades asociadas a la edad están acompañadas de muchas células envejecidas, las células senescentes. Entonces, el objetivo realista, el que encaja en la farmacología tradicional, es el de tratar con estos fármacos enfermedades que tienen células senescentes", explica Serrano, que es CEO y cofundador de la empresa española Senolytix, que investiga la creación de senolíticos.

Senolíticos, fármacos anti edad

Un senolítico es un fármaco que combate el envejecimiento celular, aunque por extensión se utiliza para denominar a cualquier compuesto antienvejecimiento. Si vas a una farmacia y pides un senolítico, te pondrán cara rara, porque no se venden, ni existen como tales. En realidad, los senolíticos son medicamentos que se han inventado para otra cosa, pero que han resultado muy eficaces para retrasar el proceso de envejecimiento. Los que han demostrado más claramente su eficacia son estos. Eso sí, hay que tener muy controladas por un médico si hay contraindicaciones con otras posibles enfermedades. Es decir, todo con sentido común y la mirada atenta de un doctor.

Jose Luis Trejo dirige el Grupo de Neurogénesis del Individuo Adulto en el Instituto Cajal del CSIC en Madrid. En su opinión, "se ha malentendido dónde se debía poner el acento de la investigación. Hasta ahora se ha puesto en no morirse, en retrasar la muerte, y eso es un error. Alargamos la fecha de la muerte pero no retrasamos el comienzo de las enfermedades neurodegenerativas u otras asociadas al envejecimiento. Habría que poner el dinero en la investigación que retrase la incidencia de las enfermedades asociadas a la edad, primero por el coste personal, segundo por el coste familiar y por qué no decirlo, también por el coste social", señala.

Consuelo Borrás es profesora de Fisiología en la Universidad de Valencia. "El problema es que no hay apoyo de la industria farmacéutica y no se pueden hacer ensayos clínicos que validen que un producto tiene los efectos deseados sin efectos secundarios. Se sabe que tienen efectos beneficiosos, pero no se financian ensayos clínicos porque son muy caros. Estos productos ya están comercializados, y a la industria farmacéutica no les interesa invertir en confirmar su eficacia. Además, si en los ensayos se buscan mejoras en la salud se necesitan muchísimos más pacientes que si se buscan mejoras para una enfermedad concreta, y sale muchísimo más caro", explica.

Para Borrás, "sería bueno que la administración pudiera financiar alguno de estos estudios, pero es cuestión de prioridades. Entre dedicar recursos a investigar sobre el cáncer o sobre longevidad, cuyos efectos son más difíciles de demostrar, pues se elige el cáncer". Sobre la utilización de estos compuestos asequibles y al alcance de cualquiera en internet o en farmacias y parafarmacias, Consuelo Borrás piensa que "si no nos detectan una deficiencia clara en una analítica lo mejor es llevar una alimentación equilibrada y hacer ejercicio. También son útiles los complejos multivitamínicos, que suplen las carencias de micronutrientes en el organismo a dosis moderadas".

En relación a la metformina, Consuelo Borrás señala que sí ha demostrado que retrasa la velocidad del envejecimiento en animales. "Últimamente se está viendo que casi todos los fármacos eficaces para aumentar la longevidad lo hacen porque son capaces de regular el metabolismo, de interactuar con los sistemas de almacenamiento de nutrientes". A sus 43 años la doctora Consuelo no tomaría metformina, es más partidaria de hacer ejercicio físico y alimentarse bien. "Si no hay ensayos clínicos que lo avalen, yo no me lo tomaría", afirma.

Nikolas Barzilai es el responsable del primer ensayo clínico con metformina en seres humanos para determinar si el fármaco es eficaz para retrasar el envejecimiento. De ser aprobado por la Agencia Americana del Medicamento, estaríamos ante el primer medicamento que podríamos pedir en la farmacia para no envejecer. "No se trata de no morir, se trata de vivir más años saludablemente. El límite de la vida de las personas está en 120 años, mientras que la duración promedio de vida está sobre los 85. Yo creo que tendremos que ir pensando en qué vamos a hacer con 35 años más de vida saludable", concluye Barzilai. Estos son algunos de los que se están valorando estudiar:

Metformina

Utilizado para tratar la diabetes, es un derivado de una planta conocida vulgarmente como ruda cabruna, que en España se encuentra entre los ríos Guadiana y Guadiaro. Durante siglos esta planta se usó para tratar todo tipo de dolencias, incluida la “micción frecuente”, que era uno de los síntomas de la diabetes antes de que se hubiera descrito la enfermedad. Un estudio de campo realizado en Gran Bretaña en el año 2014 en más 180.000 personas, demostró que "las personas con diabetes tratadas con metformina vivían más que las personas sanas".

Este dato adquiere mayor importancia si se tiene en cuenta que los diabéticos tienen una esperanza de vida 8 años inferior a las personas sanas. Este descubrimiento motivó a que el agente regulador de medicamentos de los Estados Unidos (FDA) autorice el inicio de los estudios clínicos conocidos como “Targeting Aging with Metformin” que está actualmente en ejecución. Aunque es fácil de conseguir por Internet, no es legal en España sin receta médica.

Rapamicina

En 1975, una expedición científica identificó en las bacterias del suelo de la Isla de Pascua una molécula desconocida hasta entonces, la rapamicina, bautizada así por el nombre nativo de la isla: Rapa Nui. Aquella molécula era excepcional: inhibía el crecimiento de algunos tumores, combatía los hongos y evitaba el rechazo de órganos trasplantados. Hace una década, el equipo de los científicos estadounidenses David Harrison y Richard Miller publicó un estudio en el que demostraban que la rapamicina aumentaba la esperanza de vida de los ratones. El equivalente humano sería vivir unos 100 años en promedio. Lo malo es que no se han conseguido mitigar los serios efectos secundarios que produce. No puede conseguirse sin receta médica.

Everolimus

Este análogo a la rapamicina ha demostrado que es capaz de rejuvenecer el sistema inmunitario de las personas de edad avanzada. Hoy se utiliza en el tratamiento de diferentes tipos de cáncer con menos efectos secundarios que la rapamicina. Lo comercializa Novartis bajo el nombre de Afinitor.

Quercetina

Es un flavonoide presente en muchas frutas y verduras que ha demostrado su capacidad para inducir la muerte de las células senescentes. Es eficaz en retrasar el desarrollo de cataratas, osteoartritis, osteoporosis, pérdida de masa muscular e incluso mejorar la función cardiaca.

Dasatinib

Es un medicamento utilizado contra la leucemia que facilita la eliminación de células senescentes.

Nicotinamida

Este compuesto, que se encuentra en todas las células del organismo, juega un papel clave en la reparación del ADN. La administración de un precursor o potenciador de este elemento podría reparar los daños que tienen lugar en el ADN por el envejecimiento.

Resveratrol

Se trata de un compuesto que forma parte de los antioxidantes que se encuentran en el vino tinto. La Universidad de Harvard publicó en la revista ‘Nature’ el papel que dicho compuesto tenía en la activación de las sirtuinas, unas enzimas que poseen un poderoso efecto anti envejecimiento.

Astrágalo

Es una planta que se ha recetado durante cientos de años contra la debilidad general, contra enfermedades crónicas o para aumentar la vitalidad. Estimula el sistema inmune de diferentes maneras. Aumenta el número de células madre en la médula ósea y el tejido linfático, y promueve su desarrollo en células inmunes activas. Pero el astrágalo contiene muchos otros componentes activos que explican sus propiedades fortificantes: saponinas, flavonoides, aminoácidos y oligoelementos. En particular, dos de estos componentes, las saponinas astragalósido y cicloastragenol, son sustancias antienvejecimiento de vanguardia capaces de estimular la producción de telomerasa que favorece la división celular.

Fitoestrógenos

Ejercen efectos similares a los estrógenos en el organismo y existen muchos estudios que demuestran que su consumo puede ser beneficioso para la salud, alivia los sofocos en la menopausia, previenen la pérdida de masa ósea, disminuye los niveles de colesterol y previene el cáncer de mama y de próstata. El consumo de fitoestrógenos es también beneficioso porque tiene propiedades antioxidantes. Hay distintos tipos de fitoestrógenos: las isoflavonas, los cumestranos y los lignanos. Los alimentos más ricos en isoflavonas son la soja y sus derivados, la alfalfa es rica en cumestranos, y las semillas de lino, en lignanos.

Ubiquinol

Es la forma reducida de la coenzima Q10 que aparece constantemente en los anuncios de cosmética como ingrediente antiedad. El organismo la sintetiza de forma natural, pero algunos factores, como la edad, pueden reducir esta capacidad de metabolización de la Q10. Los beneficios del ubiquinol sobre el proceso de envejecimiento en mujeres de mediana y de avanzada edad han sido probados por un estudio conjunto de las universidades de Waseda y de Tsukuba, en Japón: las mujeres que durante 8 semanas tomaron un suplemento de ubiquinol al día, mostraron una mejoría en sus capacidad física y en su actividad mental.

Senolíticos naturales para añadir a tu dieta

Aguacate

Tiene un 60% más de potasio que el plátano y ayuda a regular la presión sanguínea y el azúcar, aspectos esenciales para poner freno al envejecimiento celular.

Arándanos

Por sus propiedades antioxidantes, los arándanos, como otros muchos frutos del bosque, nos ayudan a lucir una piel joven. Además combaten posibles infecciones urinarias. Lo mismo ocurre con las Bayas de Goji procedentes de Asia. Se tienen que tomar con moderación, porque pueden producir diarrea e insomnio, pero tienen gran capacidad antioxidante.

Avena

Ayuda a mantener la piel hidratada y combate alergias cutáneas. Actúa como un revitalizador de los tejidos y ayuda a prevenir la osteoporosis. 

Brócoli

Es rico en betacarotenos, ácido fólico, potasio y vitaminas A y B. Protege sobremanera nuestra piel y es esencial para combatir los signos de la edad.

Chocolate negro

Eso sí, con un porcentaje de cacao siempre superior al 85%. Es rico en flavonoides, que son grandes antioxidantes.

Espinacas

Por su elevado contenido en hierro nos ayudan a fortalecer nuestra estructura ósea. Además tienen fitonutrientes como betacarotenos (que ayudan a mejorar la apariencia y tono de la piel) y riboflavina. De ahí que se emplee la espinaca incluso en tratamientos de mesoterapia, esto es, tratamientos para eliminar la celulitis y la flacidez. También tienen betacarotenos, el pimiento rojo y, por supuesto, la zanahoria.

Semillas de girasol

Retrasan el envejecimiento porque tienen vitamina E, que es antioxidante.

Tomate

El tomate libera electrones en la sangre y esto evita el daño celular. Interviene en la formación del colágeno y retrasa el envejecimiento.

Kefir y tempeh

Los dos ricos en probióticos, microorganismos que benefician la micribiota intestinal.

Last modified on Thursday, 04 March 2021 16:27
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