Monday, 04 October 2021 10:09

Recomendaciones para cuidar tu corazón

Fuente: www.abc.es/salud

Cada día mueren en España 330 personas debido a una enfermedad cardiovascular. Es la primera causa de muerte en nuestro país y en el mundo. Pero el 80% de la mortalidad prematura (por debajo de los 70 años) por esta causa es evitable. Basta con adoptar unos hábitos de vida saludables para el corazón. «Los pilares de la prevención son una alimentación correcta y actividad física regular», afirma el doctor Carlos Macaya, presidente de la Fundación Española del Corazón. También dejar de fumar, puesto que el tabaquismo es junto a la hipertensión, el colesterol y la diabetes tipo 2 uno de los cuatro principales factores de riesgo cardiovascular.

Otras situaciones que también contribuyen a aumentar las probabilidades de que aparezca una enfermedad cardiovascular son el sobrepeso y la obesidad, el estrés, el sedentarismo y la falta de sueño. «El sobrepeso y la obesidad van a condicionar el desarrollo de hipertensión, colesterol y diabetes que tiene gran peso como factores de riesgo. Y cuando estos factores se asocian no tiene efecto sumatorio sino que se potencia», advierte el presidenta de la FEC.

La FEC ha presentado recientemente datos sobre la prevalencia de los factores de riesgo cardiovascular en la población adulta española. Así, el 22,2% de los ciudadanos de nuestro país tiene hipertensión, el 22,8% hipercolesterolemia, el 7,1% diabetes, el 33,8% sobrepeso, el 16,7% obesidad, el 19,4% sedentarismo, el 17,4% estrés, el 15,9% tabaquismo y el 36,2% falta de sueño.

Los datos, extraídos de la Encuesta de Salud de la Fundación Española del Corazón (ESFEC) 2021, revelan que casi el 60% de los españoles tiene dos o más factores de riesgo cardiovascular. Por sexos, un 58,7% de los hombres presenta varios de estos factores, frente al 56,1% de las mujeres. «No podemos considerarlos como riesgos independientes y sumatorios, sino que la presencia de dos o más de ellos multiplica exponencialmente el riesgo de sufrir un infarto de miocardio o un ictus», alerta el doctor Carlos Macaya.

Tener varios factores de riesgo cardiovascular es más común en la población de mayor edad: el 70,4% de los españoles de 55 años o más tienen dos o más factores de riesgo, dato que baja hasta el 53,9% en la franja de edad comprendida entre los 36 y los 54 años, y al 41,6% en los españoles de entre 16 y 35 años.

Por sexos, las mujeres sufren más falta de sueño (37,8%), estrés (21,8%) y sedentarismo (22,4%) que los hombres, mientras que el resto de los factores de riesgo cardiovascular analizados son más comunes en ellos, con escasa diferencia en el caso de la hipercolesterolemia.

«Debemos recordar que muchas de estas enfermedades son prevenibles con hábitos de vida saludables, por lo que debemos insistir en el control de los factores de riesgo cardiovascular», remarca el doctor Macaya.

Las cinco claves de la prevención

En este sentido, el doctor Javier Aranceta, presidente del Comité Científico de la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC) y miembro del Comité de Nutrición de la FEC, recuerda que la hipertensión arterial, la hipercolesterolemia, la diabetes, el sobrepeso y la obesidad están íntimamente ligados a nuestros hábitos alimentarios, por lo que «resulta fundamental poner el foco en mantener una alimentación variada y equilibrada, rica en frutas y verduras. En este sentido la dieta mediterránea es la que más beneficios ha demostrado a nivel cardiovascular».

El estudio Predimed, que publicó en 2013 la prestigiosa revista "New England Journal of Medicine", demostró que la dieta mediterránea suplementada con aceite de oliva virgen o frutos secos como las nueces, avellanas y almendras, es más eficaz que las dietas bajas en grasas de todo tipo para prevenir patologías cardiovasculares.

El abandono del hábito tabáquico, el control de los niveles de estrés y una buena higiene de sueño son tres pilares que también ayudarán a mantener una buena salud cardiovascular. La quinta clave, fundamental junto con la alimentación, es el ejercicio, que debe practicarse de forma regular y con intensidad moderada. En concreto, según las recomendaciones de la OMS, un adulto de entre 18 y 64 años debería limitar el tiempo que pasa sentado y realizar actividades físicas aeróbicas moderadas durante al menos 150 a 300 minutos a la semana, o actividades físicas aeróbicas intensas durante al menos 75 a 150 minutos, o una combinación equivalente de actividades moderadas e intensas a lo largo de la semana. También se recomiendan ejercicios de fortalecimiento muscular moderados o más intensos durante dos o más días a la semana, ya que aportan beneficios adicionales para la salud.

Para los mayores de 65 años se aplican las mismas recomendaciones que para los adultos, aunque en este rango de edad la OMS recomienda que además realicen ejercicios variados que hagan hincapié en el equilibrio funcional y en un entrenamiento de la fuerza muscular moderado o de mayor intensidad, tres o más días a la semana, para mejorar la capacidad funcional y prevenir las caídas.

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