Wednesday, 14 January 2015 16:04

Dejar una luz encendida para dormir: Una (mala) costumbre que puede hacerte engordar

Si te has propuesto perder unos kilitos, además de modificar tu dieta y combatir el sedentarismo con un poco de ejercicio, deberías revisar otras conductas porque incluso el detalle más insignificante podría arruinar todos tus esfuerzos.

No duermas con la luz encendida; podría ser un factor desencadente de obesidad.

El hecho es que muchas personas tienen la costumbre de dejar alguna luz encendida para dormir, y esto podría resultar contraproducente según un estudio realizado por el Instituto de Investigacón del Cáncer de Londres (Reino Unido), ya que favorece la obesidad.

Para llegar a esta conclusión, los investigadores evaluaron la cantidad de luz presente en las habitaciones de 113.000 muejeres a hora de dormir y la clasificaron en cuatro categorías diferentes: luz adecuada para leer, suficiente para ver en la habitación, suficiente luz como para ver una mano colocada delante o demasiado oscuro como para ver una mano colocada delante de nosotros.

Las respuestas fueron comparadas con su índice de masa corporal (IMC), índice cintura-cadera y circunferencia de la cintura, que son las medidas para delimitar el nivel de sobrepeso y obesidad de las participantes.

El estudio, publicado en la revista American Journal of Epidemiology, reveló que todas estas medidas eran superiores en las mujeres que dormían con alguna clase de luz en el dormitorio.

"Es el mayor grupo de personas en el que se ha observado una asociación entre la exposición a la luz en la noche y el sobrepeso y la obesidad", explica el profesor Anthony Swerdlow.

También descubrieron que, incluso teniendo en consideración la actividad física de las participantes, la duración del sueño, el consumo de alcohol y el hábito de fumar, la exposición a un exceso de luz por la noche se asocia con un mayor riesgo de obesidad.

Esta relación (obesidad y luz artificial nocturna) parece tener algo que ver con el reloj natural del cuerpo que regula el ciclo sueño/vigilia.

La luz que emiten las pantallas 'despierta' el cerebro e impide conciliar el sueño.

Y es que la luz puede retrasar la producción de melatonina, la hormona del sueño, y por tanto, estropear el ritmo circadiano del cuerpo, afectando el estado de ánimo y la forma en que una persona procesa los alimentos.

Aunque no es la primera vez que se demuestra que la exposición a la luz artificial después de la puesta del sol está relacionada con la falta de sueño, no son pruebas concluyentes para determinar si iluminar u oscurecer el dormitorio por las noches influye en el peso corporal. Pero es un factor a tener en cuenta, ¿no crees?

De Monica De Haro | Salud y bienestar – lun, 12 ene 2015 11:00 CET

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