Sin embargo, un nuevo trabajo realizado por investigadores de la Universidad de Saarland, en Alemania, y publicado en la revista 'Proceedings of the Royal Society B', señala que el estrés podría alterar estas preferencias. Según los investigadores, cuando los tiempos son difíciles, los hombres podrían no buscar mujeres similares a ellos, ya que la endogamia puede llevarles a tener hijos sin la suficiente diversidad genética para afrontar las circunstancias variables que un ambiente peligroso o estresante puede imponerles.

Para llegar a esta conclusión, los investigadores mostraron a 50 hombres 30 fotografía de mujeres desnudas en actitud erótica. Estas fotografías fueron modificadas por ordenador para que sus caras se parecieran sutilmente al voluntario en cuestión o a otro de los participantes en este estudio, todos heterosexuales, blancos, de peso normal y sin barba, 'piercings' o tatuajes faciales. Ninguno se percató de los parecidos ni de la modificación de las imágenes.

Antes de mirar las fotografías, los voluntarios metieron una de sus manos en agua templada y otra en agua helada hasta provocar dolor. Los exámenes del ritmo cardíaco y la presión sanguínea, así como los test de saliva para controlar la hormona del estrés cortisol, confirmaron que el agua fría estresó a estos hombres y la templada no.

Cuando estos hombres observaron las imágenes eróticas, los hombres relajados encontraron la cara de las mujeres desnudas que se parecían a ellos más agradables. Sin embargo, el estrés hizo que los voluntarios cambiar sus preferencias.

Para la investigadora Johanna Lass-Hennemann, de la Universidad de Saarland, "el estrés crónico es un importante problema de la sociedad actual". "En próximos estudios, me gustaría investigar los efectos del estrés crónico en las preferencias de cada individuo a la hora de buscar pareja y hacerlo tanto en hombres como en mujeres", concluyó.