La revista 'Archives of Sexual Behaviour' publica un metaanálisis de 132 estudios de laboratorio realizados entre los años 1969 y 2007, con una participación de más de 2.500 mujeres y unos 1.900 hombres.

En el caso de los varones, como explica el equipo dirigido por Meredith Chivers, de la facultad de Psicología de Queens (en Canadá), la medida más fiable procede de los ensayos realizados con una serie de dispositivos que miden la erección y el aumento de volumen del pene.

Mientras que en las mujeres, existen distintas formas de evaluar los cambios en el flujo vaginal que experimenta el organismo durante dichas situaciones o los cambios de temperatura en la piel de los genitales a través de la termografía.

Después de analizar los resultados de los estudios que identificaron sobre este tema, los autores llegaron a la conclusión de que la correspondencia entre cuerpo y mente en cuestión de sexo es muy superior en los hombres que en las mujeres (hasta tres veces más); aunque no están muy seguros de las causas de este fenómeno.

Podría ser, reconocen, una cuestión de metodología, o bien que el hecho de que los hombres necesiten en mayor medida la conjunción de los elementos psicológicos y genitales para llevar a cabo el acto sexual. "Desde el punto de vista evolutivo", añaden, esta discordancia en el caso de las mujeres puede ser una "ayuda para elegir una única pareja sexual".

En el futuro, concluyen, habrá que ahondar en estas ideas para utilizar estos conocimientos en el terreno de las disfunciones sexuales y comprender mejor las diferencias de hombres y mujeres en este terreno.